Formación alumnos
Educación en Valores
La formación que se da en Cumbre va dirigida a hacer de los alumnos personas con capacidad para usar su libertad responsablemente. Para ello, entre otras cosas, todos tienen un encargo en clase que ayuda a fomentar el afán de servicio y a mejorar el funcionamiento del grupo. Se considera que es el alumno quien debe ser protagonista de su propia educación.
Se enseña a valorar la dignidad de la persona humana, sin distinción de raza, religión, sexo, aptitudes físicas o intelectuales, etc. El respeto de unos por otros, el trabajo esforzado, el cuidado de las cosas materiales, etc., son algo propio del ambiente de Cumbre.
Atiende también a la adquisición de hábitos de convivencia, del sentido de la ciudadanía y de la responsabilidad personal, para cooperar al bien común de la sociedad y al progreso social.
Para conseguir un auténtico amor a la verdad, se fomenta el espíritu de compañerismo y la sinceridad en el trato con los demás. También se procuran transmitir los valores que favorecen la madurez de la persona humana, como son la lealtad, la justicia, la laboriosidad, la amistad, la alegría, la solidaridad, etc.
Como resumen, la educación que Cumbre imparte a los alumnos va dirigida a formar hombres capaces de colaborar con su ejemplo y sus capacidades plenamente desarrolladas, en la construcción de una sociedad más justa y mejor.
Metas y Consignas
Las Metas y Consignas, en Primaria, son uno de los instrumentos que contribuyen a procurar la educación en la libertad, favoreciendo la formación del carácter y posibilitando la consecución de un ideal, tomado con iniciativa y fortalecido por la constancia.
Cada una de las Metas se concreta de forma precisa y positiva, de modo fácilmente comprensible para los alumnos, y marca un objetivo a conseguir en un espacio de tiempo corto y valorable.
El Orientador Personal
El orientador personal es una figura fundamental en el Proyecto Educativo del Colegio. Así como el profesor realiza su labor con el conjunto de alumnos de una clase, en Cumbre, además, cada alumno tiene asignado un orientador que sigue su marcha de modo individual. El trabajo que realiza en estrecha unión con los padres es clave para lograr el objetivo común familia-colegio: hacer del alumno una persona capaz de valerse por sí misma, libre y responsable.
El orientador es un profesor al que de manera directa se le encomienda la formación de unos alumnos. Mediante la amistad y la confianza, tiene como cometido procurar la orientación y formación completa que corresponda a cada alumno según su edad y circunstancias particulares, haciendo especial hincapié en su formación humana y en su rendimiento escolar.
Cada orientador habla periódicamente con sus alumnos según las necesidades de cada uno y guarda la lógica discreción sobre lo hablado.
El orientador conoce las calificaciones y el rendimiento escolar de los alumnos, cómo se relaciona con sus compañeros en las clases y descansos, con sus amigos, en la vida familiar, etc. Todos estos datos son necesarios para la eficacia de la tarea educativa conjunta que realiza con los padres.
Formación Religiosa
Reconoce como presupuesto de la tarea educativa la visión trascendente de la existencia humana.
Todas las actividades docentes y formativas del Colegio se atienen a los principios fundamentales de la doctrina católica, siempre con el máximo respeto a la libertad de las conciencias.
Como consecuencia lógica de la formación cristiana que se imparte, han nacido de forma natural costumbres y tradiciones que manifiestan el espíritu cristiano en el que se forman los alumnos, dentro del ambiente de libertad que impera en el Colegio. Por tanto, no se obliga a nadie a cumplirlas.
La atención espiritual y doctrinal de Cumbre está encomendada a la Prelatura Opus Dei.
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